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Círculo cromático (serie de color)

04 julio 2011

El mundo está plagado de colores, el color nos permite interpretar de mil y un maneras todo lo que existe a nuestro alrededor y pese a ello, no es más que la percepción visual de la luz que reflejan algunos objetos.

El color es prácticamente una ilusión y siendo así se torna algo subjetivo ¿no? Sin embargo, la colorimetría ha establecido algunas generalidades acerca del color, como sus propiedades básicas: el matiz, el brillo y la saturación. 

El matiz, también llamado tono o hue, es el estado puro del color, es el factor que diferencia los colores y nos permite nombrarlos para distinguirlos; el brillo o luminosidad es la cantidad de luz reflejada por una superficie, se refiere a la claridad u obscuridad de un color. La saturación indica la intensidad cromática o pureza de un color, cuanto más saturado esté guardará menos gris o blanco y se apreciará más vivo.

  
  

A partir de estos tres atributos podemos distinguir a cada color pero, ¿de dónde proviene la infinidad de colores que pintan al universo? El notable físico y matemático inglés, Sir Isaac Newton, descubrió que los colores son componentes de la luz blanca, la región del espectro electromagnético que el ojo humano es capaz de percibir, a la que también se le conoce como espectro visible.

El círculo cromático representa de manera gráfica los seis colores que conforman el segmento de la luz: rojo, anaranjado, amarillo, verde, azul y violeta. Este esquema muestra toda la gama de colores que existen y sus posibles combinaciones.

El rojo, el amarillo y el azul son llamados colores primarios ya que no requieren de otro color para formarse; los colores secundarios son aquellos que resultan de la combinación de los tres primarios en una misma proporción (el verde, el violeta y el naranja). Los colores terciarios se obtienen al mezclar partes iguales de un color primario y de uno secundario, por lo general se denominan con los colores que intervienen en su composición, por ejemplo: amarillo-verdoso o rojo-violeta. También existen los colores complementarios, estos colores se equilibran e intensifican mutuamente y resultan diametralmente opuestos en el círculo cromático.


Aunada a la composición de colores, existe otra clasificación que radica en la sensación y experiencia humana: la temperatura del color. Los colores pueden considerarse cálidos o fríos según su tonalidad, aquellos que van del rojo al amarillo entran en la gama cálida y los que van del azul al verde son considerados fríos. Estos principios son empleados con frecuencia en la fotografía para evocar distintas emociones o jugar con la psicología del color.

El círculo cromático es sin duda, una de las herramientas más útiles que artistas y diseñadores emplean actualmente. Ya sea como guía cromática o como material didáctico, esta representación gráfica del color y sus relaciones tiene más lógica que mucho de lo que ocurre hoy en día. 

Descubramos el mundo a través del arte.