El mundo está plagado de colores, el color nos permite interpretar de mil y un maneras todo lo que existe a nuestro alrededor y pese a ello, no es más que la percepción visual de la luz que reflejan algunos objetos.
El color es prácticamente una ilusión y siendo así se torna algo subjetivo ¿no? Sin embargo, la colorimetría ha establecido algunas generalidades acerca del color, como sus propiedades básicas: el matiz, el brillo y la saturación.
El matiz, también llamado tono o hue, es el estado puro del color, es el factor que diferencia los colores y nos permite nombrarlos para distinguirlos; el brillo o luminosidad es la cantidad de luz reflejada por una superficie, se refiere a la claridad u obscuridad de un color. La saturación indica la intensidad cromática o pureza de un color, cuanto más saturado esté guardará menos gris o blanco y se apreciará más vivo.
El círculo cromático representa de manera gráfica los seis colores que conforman el segmento de la luz: rojo, anaranjado, amarillo, verde, azul y violeta. Este esquema muestra toda la gama de colores que existen y sus posibles combinaciones.
El rojo, el amarillo y el azul son llamados colores primarios ya que no requieren de otro color para formarse; los colores secundarios son aquellos que resultan de la combinación de los tres primarios en una misma proporción (el verde, el violeta y el naranja). Los colores terciarios se obtienen al mezclar partes iguales de un color primario y de uno secundario, por lo general se denominan con los colores que intervienen en su composición, por ejemplo: amarillo-verdoso o rojo-violeta. También existen los colores complementarios, estos colores se equilibran e intensifican mutuamente y resultan diametralmente opuestos en el círculo cromático.
Aunada a la composición de colores, existe otra clasificación que radica en la sensación y experiencia humana: la temperatura del color. Los colores pueden considerarse cálidos o fríos según su tonalidad, aquellos que van del rojo al amarillo entran en la gama cálida y los que van del azul al verde son considerados fríos. Estos principios son empleados con frecuencia en la fotografía para evocar distintas emociones o jugar con la psicología del color.
El círculo cromático es sin duda, una de las herramientas más útiles que artistas y diseñadores emplean actualmente. Ya sea como guía cromática o como material didáctico, esta representación gráfica del color y sus relaciones tiene más lógica que mucho de lo que ocurre hoy en día.
Publicado por
Natalia Aguirre
en
10:58 a. m.
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El color es uno de los elementos más importantes del diseño gráfico, su uso o ausencia del mismo permiten al artista transmitir aquello que visualiza en su mente con todas las tonalidades con las que juega la imaginación.
Es tal, la importancia del color en el arte gráfico que una sola publicación no sería suficiente para explicar todo lo que implica la colorimetría, que va desde la temperatura de color hasta los modelos RGB y CMYK. Es por ello que, aquí en Diseño amateur, he decidido dedicarle una serie completa al color, esperando ampliar nuestro conocimiento en términos cromáticos.
Para entender cómo percibimos el color es necesario saber qué es en sí el color. El color es una sensación producida por la estimulación de la retina a la energía luminosa de ciertas longitudes de onda. Las ondas electromagnéticas propagan energía a través del espacio, los objetos absorben parte de estas ondas y devuelven a su entorno aquellas restantes, las ondas reflejadas son captadas e interpretadas por nuestro campo visual como colores.
Esto significa que el color no es una característica de una imagen u objeto, es más bien una percepción visual de la luz que incide en ellos.
Pero, ¿cómo es que percibimos los colores tal y como son? En el ojo existen millones de células especializadas en detectar las longitudes de onda procedentes de nuestro entorno. Estas células recogen las diferentes partes del espectro de luz solar y las transforman en impulsos eléctricos, es el cerebro el que se encarga de hacer consciente la percepción del color.
En resumen, todos los cuerpos contienen sustancias que absorben y reflejan las ondas electromagnéticas que viajan por el espacio. Cuando vemos un objeto de color blanco, éste recibe todos los colores del espectro visible y los devuelve reflejados. Un objeto negro absorbe todos los colores y no refleja ninguno, lo que se entiende como ausencia de color.
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